Cuando dejar de estudiar antes de oposicion

Ansiedad por los exámenes

El examen de la Junta está a la vuelta de la esquina. ¿Tienes mucho que leer y muy poco tiempo? ¿El estrés y las presiones te pasan factura? Aquí tienes diez consejos para la preparación de los exámenes que le vendrán muy bien a cualquier estudiante que se esté preparando para ellos.

La preparación de un examen puede ser estresante cuando tenemos mucho que estudiar pero un periodo de tiempo restringido. Mientras que algunas personas que tienen un plan de estudio adecuado estudian mejor y más rápido, otras muchas acaban estudiando menos y estresándose más por el resultado del examen.

1. CREAR UN PLAN DE ESTUDIO – Antes de sentarse a coger un libro y empezar a estudiar, crea un plan de estudio. No sólo ayudará a mantener un horario de estudio adecuado, sino también a tener una visión más clara de lo que hay que hacer y cuándo. Anota el nombre de las asignaturas y los temas, establece las prioridades de estudio de cada asignatura, calcula el número de días que faltan para el examen y asígnalo a cada asignatura de forma estratégica, establece las horas de estudio al día, planifica el tiempo de estudio en grupo y los descansos, etc. que sean convenientes para uno mismo. Seguir un plan de estudio le guiará automáticamente a uno ahorrando una gran cantidad de tiempo y energía que, en cambio, se habría desperdiciado sin saberlo, preocupándose y entrando en pánico.

Qué hacer el día antes del examen

Tanto si te presentas al SAT, al ACT, al PSAT, a un examen AP, a una evaluación del IB, a un examen final o a cualquier otra prueba del instituto, es fundamental que sepas qué hacer de antemano para tener las mejores posibilidades de obtener una puntuación alta.

Reúne tus libros de texto, apuntes y otros materiales de estudio y busca una habitación tranquila para estudiar, como tu habitación o la biblioteca local. Mientras repasas, tómate el tiempo necesario para centrarte en las áreas molestas de última hora con las que todavía tienes problemas. Pueden ser un puñado de palabras del vocabulario del SAT o algunas fórmulas matemáticas, por ejemplo.

Intenta no pasar más de una o dos horas repasando para tu examen. No quieres pasar todo el día estudiando, ya que te agotará el día del examen. Además, es poco probable que recuerdes toda la información que has acumulado en tan poco tiempo.

El punto más importante que debes recordar es éste: no utilices este día (o noche) como una sesión de estudio intensa. Suponiendo que ya hayas hecho la mayor parte de tus estudios de antemano (especialmente si vas a hacer el SAT o el ACT), deberías sentirte bastante preparado a estas alturas y no deberías necesitar un día entero para repasar.

Cómo relajarse antes de un examen

Cuando los exámenes están en pleno apogeo, suele preocupar que los estudiantes no sean capaces de mantener la concentración durante todo el tiempo. Concentrarse en una asignatura durante un periodo de tiempo prolongado puede ser difícil, sobre todo cuando se trata de un requisito examen tras examen.

Encontrar un lugar para repasar es muy importante para prolongar la concentración. Asegúrate de encontrar un lugar cómodo, con una mesa de buen tamaño para extender todos tus libros. Busca un lugar con la temperatura adecuada, con buena iluminación y donde no te molesten. Asegúrate de que tus amigos y/o familiares sepan que cuando estés en tu lugar de revisión no te van a molestar.

Asegurarse de que se descansa bien es muy importante durante los exámenes. Aunque sientas la necesidad de empollar la noche anterior, estarás mucho más alerta y serás capaz de recordar la información después de un sueño reparador para recargar las pilas.

Cuando sabes que tienes que permanecer sentado y concentrado en una tarea durante un largo periodo de tiempo, es fácil encontrar motivos para distraerte. Cuando entres en la sala de exámenes o te sientes a repasar, sé consciente de todas las cosas que puedes oír o que pueden distraerte y aprende a hacer la vista gorda. Si tienes un hermano menor que llega a casa a las 16.30, sabes que la puerta va a dar un portazo o que la televisión va a ponerse en marcha, así que no tienes que reaccionar ante ello. Cuando estés en la sala de exámenes, la gente pedirá salir para ir al baño o solicitará más papel; prepárate para el movimiento a tu alrededor y no lo mires.

Cómo calmar el estrés antes de un examen

La mejor manera de estudiar no es atiborrarse de cosas horas o minutos antes de un examen. De hecho, las investigaciones han demostrado que una persona que estudia y luego descansa un poco obtiene mejores resultados en un examen que alguien que se empolla el doble de tiempo y luego va directamente al examen.

¿Cómo es esto cierto? Los científicos creen que una de las funciones del sueño es dar a tu cerebro tiempo para consolidar lo que has aprendido durante el día. Piensa en ello como si fuera un sistema de archivo: después de estudiar, todo se queda en un montón desordenado en tu escritorio; durante el sueño, tu cuerpo lo archiva todo, en un almacén permanente.

Estas cifras no han sido realmente corroboradas por la investigación, pero es cierto que la gente tiende a recordar más aquello con lo que se compromete, es decir, se recuerda más lo que se hace o se enseña que lo que se lee o se escucha. Esta es una de las razones por las que es tan importante tomar notas sobre lo que se está aprendiendo. Al escribir notas, es más probable que tu cerebro registre, y más tarde sea capaz de recordar, lo que has aprendido.

Otra buena manera de recordar mejor lo que aprendes es comentarlo con alguien. Los grupos de estudio son ideales para ello. Cuando hablas de algo no sólo se te ocurren más ideas, sino que lo relacionas con lo que ya sabes, lo pones en contexto y lo entiendes y recuerdas mejor.

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